Alta probabilidad de fugas
Con una sobre-lubricación, se aumenta la posibilidad de que se produzcan fugas que hagan necesaria la sustitución de elementos como retenes, latiguillos, filtros de aire o respiraderos, entre otros, así como otros problemas derivados de un mal funcionamiento de estos elementos.
Gasto energético mayor
Cuando se añade a un equipo más lubricante del necesario, las condiciones tribológicas de ese aceite cambian, lo que puede llevar a una desviación en el punto de lubricación óptimo y a un gasto energético mayor. Un buen ejemplo de ello es un caso en el que un motor térmico, concebido para trabajar en un punto concreto de lubricación excelente, recibe más lubricante del necesario. El aceite disminuye su temperatura y, en consecuencia, aumenta su viscosidad. Por lo tanto, se requiere más energía para mover la máquina, con el correspondiente incremento del gasto energético que eso conlleva.
Recogida de suciedad ambiental
En el caso de lubricantes sólidos y como consecuencia del exceso de lubricación, parte de este lubricante puede quedar expuesto al ambiente, lo que da lugar a que se recoja suciedad ambiental que pase puntualmente a formar parte del sistema.
Calentamiento y degradación química
Una variación de la cantidad del lubricante aportada puede originar una subida de la temperatura y, por tanto, variar las condiciones de lubricación y obstaculizar la renovación del lubricante en las zonas críticas. De este modo, se generará una oxidación acelerada por degradación química y un desgaste anómalo de los elementos rodantes. La consecuencia directa es que todo el sistema tribológico terminará por fallar.
Daño en las juntas
La lubricación en exceso tiene además un impacto negativo en el estado de las juntas. Cuando se produce un exceso de aceite lubricante, aumenta la presión en los retenes, lo que hace que se deterioren y se rompan. Cuando esto sucede, tanto el agua como la suciedad pueden introducirse en el interior del sistema mecánico. Debido a esto, puede ser necesario realizar acciones correctivas sobre el equipo completo.
Fallos en motores eléctricos derivados de exceso de lubricante
El exceso de lubricación en un motor eléctrico genera ciertos fenómenos que pueden llevar a fallos catastróficos. Por ejemplo, un exceso de lubricación puede llevar a que el lubricante penetre en el estator. Esto supone que alcance los devanados y se genere una derivación a masa y,en el peor de los escenarios, si no se produce la derivación del estator, un exceso de temperatura.