Un aceite contaminado corroe la vida útil de su maquinaria. Los problemas más comunes que surgen de un mal control de la contaminación incluyen:
Desgaste abrasivo y adhesivo
Las partículas sólidas atrapadas entre piezas móviles actúan como un papel de lija, rayando y desgastando superficies. Cuando el agua reduce la película de aceite, se produce contacto metal con metal, micro-desgarrando las superficies.
Daños por cavitación
Este fenómeno ocurre cuando las burbujas de aire explotan dentro de bombas y válvulas. Estas microexplosiones arrancan material de las superficies metálicas, creando cráteres y picaduras (pitting) que debilitan los componentes.
Formación de barniz y lodos
La oxidación del aceite, acelerada por el calor, el agua y las partículas metálicas, da lugar a subproductos químicos pegajosos conocidos como barniz. Estos depósitos se adhieren a válvulas servocontroladas, atascándolas y provocando fallos en el control de la máquina.
Obstrucción de filtros
Un exceso de contaminantes satura los filtros rápidamente. Si el mantenimiento no es proactivo, el aceite circulará sin filtrar y multiplicará el daño en todo el sistema.